Aquí os dejo una dirección de correo electrónico creada con la finalidad de que, todo aquél visitante que quiera o desee mandar alguna foto, algún relato, algo interesante, etc para ponerlo en este sitio, lo envie y será debidamente publicado.
Más que nada lo que os pido es que si a bien lo tenéis, envieis fotografías antiguas de Villamanrique y de sus gentes, o de cosas que tengan especial relevancia para nuestro pueblo...
Un nuevo espacio abierto a la participación y colaboración de todos.
La dirección es: desdevillamanriquedelacondesa@gmail.com
lunes, 1 de marzo de 2010
¿SABÍAS QUÉ....?



¿Sabías que la última vez que Sevilla y su provincia registró una copiosa nevada fue en el año 1954? Ahí os dejo una instantánea tomada en nuestra localidad de tan singular fenómeno atmosférico que nuestros mayores aún recuerdan.
También os dejo una instantánea, aunque no se de que año se trata, del popular Rosario del Rocío que, históricamente, se celebra desde tiempos remotos por las calles de nuestro pueblo en los días previos a los de la Romería del Rocío.
En esta fotografía podéis contemplar al famoso y malogrado tamborilero manriqueño Curro el de Villamanrique, al que todos llevamos, a pesar del tiempo transcurrido, en la memoria.
También os dejo la foto de un documento, fechado en 1979 en el que nuestra más universal bordadora, Mari Angeles Espinar, restaura el simpecado antiguo de Villamanrique de la Condesa.
Espero poder seguir, próximamente, dando a conocer cosas nuevas en este blog de fotografías, gentes, etc que han marcado parte de la historia de nuestro pueblo y que merece la pena que no caigan en el olvido.
BREVE HISTORIA DE VILLAMANRIQUE DE LA CONDESA

El municipio de Villamanrique de la Condesa se sitúa en el extremo occidental de la provincia de Sevilla, siendo colindante con la de Huelva. Se localiza en el espacio de transición existente entre la comarca del Aljarafe y las Marismas del Bajo Guadalquivir, perteneciendo parte de su término al ámbito del Parque Natural del Entorno de Doñana. En 1.996 contaba con una población de 3.764 habitantes. El núcleo urbano se asienta en una amplia llanura.
Existen numerosos restos arqueológicos que confirman la existencia de asentamientos humanos en estas tierras en el periodo calcolítico y al final de la Edad del Bronce. En época tartéssica, este lugar se denomina Mures, nombre que conserva durante las fases de dominio fenicio, ibero-turdetano, romano y árabe. La alquería musulmana es conquistada por las tropas cristianas a mediados del siglo XIII, durante el reinado de Fernando III el Santo, que la entrega a su guardia personal armada, el cuerpo de los Monteros del Rey, organizando lo que en varios textos oficiales aparece como el "barrio de los Monteros". En el siglo XVI, pasa a manos de Pedro de Villamanrique Zúñiga, marqués de Ayamonte y Conde de Altamira, comenzando la etapa cumbre de su desarrollo urbano. Recibe como nombre el primer apellido de su señor feudal, bajo cuyo dominio permanece hasta la abolición de los señoríos en el siglo XIX. El apellido "de la Condesa" se le añade en 1.916, en homenaje a la Condesa de París doña Isabel Francisca de Orleans y Borbón.
El núcleo originario se corresponde con la zona donde se localizan el Ayuntamiento y la iglesia, de manzanas pequeñas e irregulares. Los desarrollos posteriores se han dirigido hacia el norte y, sobre todo, hacia el sur, con manzanas de mayor tamaño y de forma alargada. Villamanrique presenta en la actualidad una morfología bastante compacta aunque alargada de norte a sur.
Se halla comunicado al norte con Pilas, a través de la carretera SE-631, y al suroeste por el carril que lleva a la aldea de El Rocío. Villamanrique dispone de una vía de circunvalación que le rodea tanto por el este como por el oeste.
Entre sus edificaciones de interés histórico artístico destacan la iglesia de Santa María Magdalena (siglo XIX, de estilo neoclásico), el exconvento de las Hermanas de la Cruz, el Palacio de Orleans y Borbón y el mercado.
Los restos más antiguos datan del Calcolítico, siendo unos de los yacimientos más importante el situado en el Cerro del Chillar. Su primitivo nombre fue el de Mures, que perdurará a lo largo de los períodos históricos tartésico, iberoturdetano, romano y árabe. Este nombre está muy ligado a la cultura tartésica de la que existen numerosos restos arqueológicos, destacando la inscripción en piedra conocida como la Estela tartésica de Villamanrique. En época fenicia fue un poblado con factoría dedicada a la extracción de la tintura para la púrpura. Los restos arqueológicos no se interrumpen durante la época iberoturdetana. y romana. Bajo dominación árabe debió estar muy poblada, conociéndose la existencia de varios barrios. Tras ser conquistada por Alfonso X el Sabio, se le otorgaron posesiones en 1253 al maestre de la Orden de Santiago. Durante el reinado de Enrique III en 1399, se unificaron la villa de Mures y las aldeas de Chillas y Gatos. Don Carlos I, en 1539, pasa la villa de manos de la Orden de Santiago a las del duque de Béjar, don Francisco de Zúñiga y Guzmán. Bajo los Zúñiga la villa creció en importancia y Felipe II creó el marquesado de Villamanrique para don Alvaro Manrique de Zuñiga, pasando entonces a llamarse la villa, Villamanrique de Zúñiga. Se construyó entonces el palacio y un convento de franciscanos hoy desaparecido. En el siglo XVIII, los Duques de Montpensier compran gran extensión de terrenos desde Gatos hasta la Aldea del Rocío y el Palacio de los Zúñiga, cambiando de nuevo el nombre por el de en honor de a la hija de los Duques. Por el Real Decreto de 1916, la villa adoptará su nombre actual en honor de doña Isabel Francisca de Orleans y Borbón, condesa de París.
CARRETERA CORTADA

Desde el pasado día 28 de diciembre de 2009, la carretera que une mi pueblo, Villamanrique de la Condesa con El Rocío permanece cortada debido al temporal de lluvias que desde hace casi dos meses y medio nos azota.
Supuestamente, todo está listo para que se reconstruya y sólo se está a la espera de que el temporal lo permita.
Si embargo, otras carreteras de la provincia han sufrido desperfectos en sus infraestructuras y ya están subsanadas. Y les ha caído el mimo agua o más que a esta nuestra.
Aquí siembargo seguimos a la espera de que se arregle cuando ellos quieran.
Y sin rechistar.
Mira que luego te sacan en los papeles y te señalan, como antiguamente, como viene siendo habitual en los pueblos, donde la libertad de expresión, por lo visto, no ha llegado todavía ni están acostumbrados a su uso.
Y mientras esperamos su arreglo, todos los que no quieren que se arregle esta criminalizada vía de comunicación tan importante para Villamanrique de la Condesa y otros muchos colindantes, andan opinando y su voz escuchadas en todos los medios...
La nuestra no.
La nuestra sigue silenciada sin que nadie quiera hacerla salir de los muros que nosotros mismos nos hemos marcado y que están visibles a las puertas de nuestro término municipal.
Así nos va a los manriqueños a la hora de la verdad: que no hay quien nos escuchen ni que nadie, tan siquiera, sepa ubicarnos en el mapa de la realidad que está ahí fuera, detrás de los muros...
viernes, 26 de febrero de 2010
EL NIÑO YUNTERO (MIGUEL HERNÁNDEZ)
Carne de yugo, ha nacido más humillado que bello, con el cuello perseguido por el yugo para el cuello.
Nace, como la herramienta, a los golpes destinado, de una tierra descontenta y un insastisfecho arado.
Entre estiércol puro y vivo de vacas, trae a la vida un alma color de olivo vieja ya y encallecida.
Empieza a sentir, y siente la vida como una guerra, y a dar fatigosamente en los huesos de la tierra.
Contar sus años no sabe, y ya sabe que el sudor es una corona grave de sal para el labrador.
Trabaja, y mientras trabaja masculinamente serio, se unge de lluvia y se alhaja de carne de cementerio.
A fuerza de golpes, fuerte, y a fuerza de sol, bruñido, con una ambición de muerte despedaza un pan reñido.
Cada nuevo día es más raíz, menos criatura, que escucha bajo sus pies la voz de la sepultura.
Y como raíz se hunde en la tierra lentamente, para que la tierra inunde de paz y panes su frente.
Me duele este niño hambriento como una grandiosa espina, y su vivir ceniciento revuelve mi alma de encina.
Le veo arar los rastrojos, y devorar un mendrugo, y declarar con los ojos que por qué es carne de yugo.
Me da su arado en el pecho, y su vida en la garganta, y sufro viendo el barbecho tan grande bajo su planta.
¿quién salvará a este chiquillo menor que un grano de avena? ¿De dónde saldrá el martillo verdugo de esta cadena? Que salga del corazón de los hombres jornaleros, que antes de ser hombres son y han sido niños yunteros.
(viento del pueblo)
Nace, como la herramienta, a los golpes destinado, de una tierra descontenta y un insastisfecho arado.
Entre estiércol puro y vivo de vacas, trae a la vida un alma color de olivo vieja ya y encallecida.
Empieza a sentir, y siente la vida como una guerra, y a dar fatigosamente en los huesos de la tierra.
Contar sus años no sabe, y ya sabe que el sudor es una corona grave de sal para el labrador.
Trabaja, y mientras trabaja masculinamente serio, se unge de lluvia y se alhaja de carne de cementerio.
A fuerza de golpes, fuerte, y a fuerza de sol, bruñido, con una ambición de muerte despedaza un pan reñido.
Cada nuevo día es más raíz, menos criatura, que escucha bajo sus pies la voz de la sepultura.
Y como raíz se hunde en la tierra lentamente, para que la tierra inunde de paz y panes su frente.
Me duele este niño hambriento como una grandiosa espina, y su vivir ceniciento revuelve mi alma de encina.
Le veo arar los rastrojos, y devorar un mendrugo, y declarar con los ojos que por qué es carne de yugo.
Me da su arado en el pecho, y su vida en la garganta, y sufro viendo el barbecho tan grande bajo su planta.
¿quién salvará a este chiquillo menor que un grano de avena? ¿De dónde saldrá el martillo verdugo de esta cadena? Que salga del corazón de los hombres jornaleros, que antes de ser hombres son y han sido niños yunteros.
(viento del pueblo)
miércoles, 24 de febrero de 2010
DESPIERTA VILLAMANRIQUE
Mientras los pueblos cercanos a nuestra capital, Sevilla, andan reclamando justa y necesariamente su derecho al desarrollo y al progreso, exigiendo motores de desarrollo local para sus pueblos como por ejemplo los trenes de cercanías, el metro, etc. que sin lugar a duda, a parte de su desarrollo como entidades locales generarán calidad de vida para sus ciudadanos, aquí, en este rincón del sur, en esta denostada, oculta, reprimida y castigadas Doñana sevillana, uno de los lugares de la geografía española con más trabas y cortapisas al desarrollo de los pueblos, concretamente en este de donde os escribo, Villamanrique de la Condesa, donde el tren del progreso lo tenemos cancelado de antemano por parte de la Junta de Andalucía con la connivencia de ecologistas, protecciones y otros muchos subvencionados que en su día se apuntaron al negocio puro y duro del ecologismo radical, de despacho y remunerado que ahoga a nuestro pueblo y silencia la voz del manriqueño, poco acostumbrada a la protesta y a la sublevación.
Si los pueblos vecinos se benefician de estos medios como digo, SE-40, metro, cercanías, etc., aquí, arrinconados, los manriqueños protestamos y criticamos por detrás, por la espalda, como si de cobardes se tratara, el arreglo de, sí, un camino rural sobre el papel pero carretera con todos sus pros y sus contras para el manriqueño que asiste dolido como, desde el 28 de diciembre pasado (premonitoria fecha la del día de los Santos Inocentes), a como el temporal de lluvias se ha llevado por delante un tramo de bastante importancia de la carretera que nos une con El Rocío, sin que hasta la fecha se sepa nada a cerca de su reconstrucción.
Se achaca al mal tiempo la demora de su construcción. Sospechoso.
Más tarde que el derrumbe por las aguas de esta nuestra carretera cortada, por poner un ejemplo más que evidente, ha sido la que une Bollullos con Almensilla, y según las últimas informaciones, está prácticamente solventado su arreglo. Aquí no.
Con cautela se tiene silenciada a la voz del pueblo por si acaso, mientras se anda “mendigando” y suplicando por los despachos su arreglo siempre y cuando las voces, que las hay, de ecologistas y reaccionarios se oponen a su reconstrucción.
Un día nos levantamos sin carretera, hace ya casi dos meses, y así seguimos, callados, mudos, acobardados y dormidos sin levantar los ciudadanos la voz no vaya a ser que , con los tiempos que corren, como decimos en nuestro pueblo, Villamanrique, nos señalemos y aquí, por suerte o por desgracia nos conocemos todos, y no vaya a ser que….
Hace poco se presentó en nuestro pueblo un libro a cargo del cronista oficial de la Villa, D. José Zurita, titulado “Despierta Villamanrique”…
Parece que aquí no nos aplicamos el cuento y seguimos esperando a que alguien nos saque las castañas del fuego mientras seguimos todos en nuestro letargo.
Va a resultar verdadera la frase que escuché un día referente al manriqueño de que “aquí no nos juntamos ni pa cantá”... Para darle al pico por las tabernas y las esquinas sí.
Así luego y ahora, nos luce el pelo a los manriqueños, que parece que estamos en tiempos en los que alzar la voz, aunque fuese para algo tan justo y tan noble como para reclamar lo nuestro, fuese motivo o justificación para lo que aquí, los manriqueños, estamos tragando sin signos aparentes de que esto cambien lo más mínimo.
Ahora es tiempo, de una vez por todas de que Villamanrique, sí despierte para siempre.
http://www.youtube.com/watch?v=a0fjuWBxsEo
Si los pueblos vecinos se benefician de estos medios como digo, SE-40, metro, cercanías, etc., aquí, arrinconados, los manriqueños protestamos y criticamos por detrás, por la espalda, como si de cobardes se tratara, el arreglo de, sí, un camino rural sobre el papel pero carretera con todos sus pros y sus contras para el manriqueño que asiste dolido como, desde el 28 de diciembre pasado (premonitoria fecha la del día de los Santos Inocentes), a como el temporal de lluvias se ha llevado por delante un tramo de bastante importancia de la carretera que nos une con El Rocío, sin que hasta la fecha se sepa nada a cerca de su reconstrucción.
Se achaca al mal tiempo la demora de su construcción. Sospechoso.
Más tarde que el derrumbe por las aguas de esta nuestra carretera cortada, por poner un ejemplo más que evidente, ha sido la que une Bollullos con Almensilla, y según las últimas informaciones, está prácticamente solventado su arreglo. Aquí no.
Con cautela se tiene silenciada a la voz del pueblo por si acaso, mientras se anda “mendigando” y suplicando por los despachos su arreglo siempre y cuando las voces, que las hay, de ecologistas y reaccionarios se oponen a su reconstrucción.
Un día nos levantamos sin carretera, hace ya casi dos meses, y así seguimos, callados, mudos, acobardados y dormidos sin levantar los ciudadanos la voz no vaya a ser que , con los tiempos que corren, como decimos en nuestro pueblo, Villamanrique, nos señalemos y aquí, por suerte o por desgracia nos conocemos todos, y no vaya a ser que….
Hace poco se presentó en nuestro pueblo un libro a cargo del cronista oficial de la Villa, D. José Zurita, titulado “Despierta Villamanrique”…
Parece que aquí no nos aplicamos el cuento y seguimos esperando a que alguien nos saque las castañas del fuego mientras seguimos todos en nuestro letargo.
Va a resultar verdadera la frase que escuché un día referente al manriqueño de que “aquí no nos juntamos ni pa cantá”... Para darle al pico por las tabernas y las esquinas sí.
Así luego y ahora, nos luce el pelo a los manriqueños, que parece que estamos en tiempos en los que alzar la voz, aunque fuese para algo tan justo y tan noble como para reclamar lo nuestro, fuese motivo o justificación para lo que aquí, los manriqueños, estamos tragando sin signos aparentes de que esto cambien lo más mínimo.
Ahora es tiempo, de una vez por todas de que Villamanrique, sí despierte para siempre.
http://www.youtube.com/watch?v=a0fjuWBxsEo
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